viernes, 11 de mayo de 2018

LAS CUATRO ESTACIONES.

Al principio el clima no era como ahora: un día helaba y nevaba y al otro podía hacer mucho calor. Elal pensó en organizar el clima para bien de los habitantes de la Patagonia.
Convocó a todos los animales a una reunión para preguntarles su parecer. Fueron llegando el choique, la mara, el puma, el zorro, el cisne, el flamenco, el piche,  la  tortuga,   el  huemul,  el  gato montés, la cucaracha, el chorlo, muchos pájaros más y otros animales. Planteado el problema, comenzó la discusión. Unos pretendían muchos meses de frío, otros  muchos meses de calor, otros mitad y mitad. El choique, por ejemplo, dijo:
- El invierno tiene que durar tantas lunas como marcas tengo en mi pata: doce.
-¡Qué disparate! - saltó Pujerr, la mara. - Con doce meses de invierno se va a congelar todo y nos vamos a morir de hambre...
- ¡Escuchen! - dijo Elal - Les voy a dejar que discutan el asunto. Pónganse de acuerdo porque quiero ajustar el clima una sola vez. Luego no habrá más cambios.
Elal se fue a otro lugar  a descansar y dejó a los animales discutiendo.
- ¡Doce meses de invierno! - insitía el choique.
- ¡Kaásh! (tres) - repetía Pujerr.
           El choique se empezó a poner furioso y no daba el brazo a torcer. Pateaba y gritaba como loco. Los demás animales asustados se quedaron callados.
- ¡Doce lunas! - apretaba el choique.
- ¡Kaásh! - resistía la mara.
Pujerr viendo que la discusión no terminaba y temiendo que el testarudo del choique impusiera a los gritos su parecer y que todos se congelaran con un invierno de doce meses, salió corriendo desesperada hacia donde estaba Elal con su cola al viento. En aquel entonces  las maras tenían una larga y vistosa cola. El choique salió persiguiendo a la mara intentando pisarle la cola y darle picotazos. Cuando Elal vio pasar a la Mara le preguntó:
- ¿Cuántos meses han decidido que dure el invierno?
- ¡Kaásh! (tres) - gritó la mara y siguió corriendo.
- ¡Kaásh (tres) lunas durará! - sentenció Elal.
El choique siguió furioso detrás de la mara intentando alcanzarla,  pisarle la cola y darle picotazos. La pobre mara buscó la salvación en su cueva y, cuando ya estaba entrando, el choique saltó rabioso y le pegó un pisotón en la cola. La mara tiró con fuerza para entrar y la cola se le cortó, aunque salvó su vida y ganó la discusión.
Desde entonces el invierno dura tres lunas, las demás estaciones también y las maras son rabonas.

2 comentarios:

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  2. Hola Marcelino, quería saber si tenes Escaneadas los materiales de "Chubut mi provincia" y "Mutisia", estoy haciendo una investigación para un trabajo de Especialización y me gustaría trabajar con dichos materiales como fuentes primarias. mi mail es dulcemariapallero@gmail.com Desde ya muchas gracias.

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